Todo paz y armonía y mientras mastico, comienzo a preguntarme ¿Cuándo va a empezar la bronca?. Y esto solo ocurre el año que toca en mi casa.
¡Endios! Los sobrinos satánicos quieren la game boy, el video, el cd, el ordenador, la play, el abuelo quiere ver el BOMBOM. Las quejas regando la mesa y al fin “se armo”
Ahí llegamos al núcleo central de la película, que siempre es dramático:
¡Deja ese cacharro y cómete las cigalas!¡No me da la gana! ¡Callaros que no veo al rey! (Sera que no lo oye) ¡Esta viejo este hombre! ¡Aquí hace calor, podéis apagar la calefacción! ¡Dice que la Infanta se separa!¿Pero la LEtizia con Z esta embarazada? ¿Alguien apago la calefaccion? Aqui hace frio. ¿Alguien quiera mis langostinos? Papa puedo levantarme de la mesa? ¡Callaros que no veo al rey! ¡Abuelo calmate!
La discusión aumenta de tono, en cualquier momento despegan canapés, sidras, botellas, vinos, croquetas, platillos, vajillas, cuchillos, cucharillas, natillas, gambillas, ajillos, brillos, tortillas, todo menos las sillas van a echarse a volar. Pero los ánimos terminan por apaciguarse, y a medida que el vino peleón empieza a hacer efecto, con el posterior,gasificado catalán hijo bastardo del buen champan. Todo se torna musical, el abuelo coge a la abuela que brilla sudorosa se pone cariñoso. Todo es vergüenza ajena, se relajan y comienzan a mirar al reloj de forma más que patética todavía. Comienzan las camisas desabrochadas, michelines, y como la película se acerca al clímax final, se escucha el tema principal de la banda sonora, o sea, la traviata de las bajadas de cremalleras, suelta de botones, fajas, bragas-fajas, gore total.
Esta película suele tiene varios finales. Para las parejas jóvenes acaba película X, con gatillazo por el vino del suegro… ¡Sera cabron!. Los niños con empacho camino del hospital. Para los viejos ¡ejem! Mejor no contarlo. Y para mí... el catering y merchandising del lavavajillas y los platos rotos, las botellas…
¿Papa que es el Belen?
¡Tira pa´la cama!


